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agonia romana v3 |
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- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 2008-12-14 | [Acest text ar trebui citit în espanol] |
Cuando muere un poeta,
nace una estrella en el cielo. El ciclo se cumple. Estamos bordados por esa estela cósmica que nos atrae y cuando llega el momento, nos eleva en alma y espíritu y lo esencial, es la magnífica luminosidad que observamos en la tierra Todos llevamos sobre las espaldas a nuestros muertos. Unos más recordados que otros. Por ejemplo: los muertos familiares. Hermanos, padres, tíos, primos. Muertos que llevamos como fardos sobre nuestros lomos, con mucha querencia y apego a sus recuerdos. Están los muertos amistosos, esos que de cuando en vez, nos halan hacia sus recuerdos sin uno querer y ensimismados, (asombrados casi) recordamos sus voces y sus gestos. Pero están estos, nuestros queridos poetas que como luciérnagas destellan a cada paso que damos. Nuestros amigos poetas que de alguna forma trascienden como ya dije, en una estrella que nos titila y hace guiños, en las noches .
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